En sus salas el visitante encontrará buena parte de la producción escultórica de Enrique Pérez Comendador (Hervás, 1900-Madrid, 1981) y la pintura de su mujer, la pintora francesa Magdalena Lerroux (París 1902- Madrid 1985). Formado en Sevilla, ciudad a la que Comendador se traslada con su familia en 1906, fue discípulo de Joaquín Bilbao asume en su obra la tradición de imaginería sevillana: Cristo de la Buena Muerte, San Sebastián, San Pedro de Álcantara, Dolorosa, Santiago o San Francisco. Desde muy joven logra hermanarse con el éxito entre 1924 y 1932 obtiene los máximos galardones en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, participa en importantes Monumentos Públicos: Gabriel y Galán, San Fernando o la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla. En ese mismo año conoce a la pintora Magdalena Lerroux - miembro de una familia de pintores, “ Gran Prix de Rome”, pensionada por el Estado francés en la Casa Velázquez de Madrid – con la que se casará en París en 1931.
Desde 1934-39 Comendador residirá en Roma , pensionado en la Academia Española de Bellas Artes en Roma, de la más tarde (1969-74) será su Director.
Su dilatada trayectoria artística se fundamenta en la búsqueda de la belleza, de las estructuras justas y el equilibrio clásicos, basadas en la figura humana en el empleo de materiales tradicionales: bronce, madera, barro , piedra… y en la realización de retratos: El pintor Javier de Winthuysen, Andrés Segovia, Vera von Richther, el escultor Enrique Monjó, desnudos: Sansón y Dalila, La Siesta, La Mujer del Cántaro, Campesina. Obras monumentales: El Guadiana, o la serie de los conquistadores: Vasco Núñez, Valdivia, Pizarro, Hernando de Soto…
En las salas del museo que reúnen los géneros mencionados, se exponen junto a la obra definitiva, dibujos y bocetos en barro o escayola que dan especificidad a un Museo, en el que el visitante se siente cómodo, ante la proximidad y objetividad del proceso escultórico. Junto a la obra de Comendador, la pintura de Magdalena Lerroux Morel nos propone un viaje por las ciudades conocidas y sentidas por este matrimonio de artistas: París, Sevilla, El Cairo, Madrid, pueblos y ciudades de la geografía extremeña: Cáceres, Plasencia, Badajoz, Hervás, Aldeanueva del Camino… y Roma, una y otra vez en la obra de ambos, convirtiendo al Museo Pérez Comendador-Leroux- integrado en la Red de Museos de Extremadura - en parada obligada de la hoy ruta cultural de la Vía de la Plata.