El Museo de Cerámica de l'Alcora nace en 1994 con la vocación de recuperar, exponer y divulgar el patrimonio cerámico de la localidad de l'Alcora.
Depende del Ayuntamiento de l'Alcora y cuenta con 800 m2 de exposición y cerca de 1.000 piezas de cerámica distribuidas en tres exposiciones permanentes: Cerámica de l'Alcora (la Real Fábrica del Conde de Aranda y producciones posteriores), Alfarería Popular de l'Alcora y Cerámica Contemporánea.
Cabe destacar que el espacio dedicado en la Real Fábrica se ha enriquecido con la firma de convenios para la cesión temporal de fondos procedentes del Museo de Cerámica de Barcelona, el Museo Nacional de Cerámica de Valencia e importantes colecciones privadas.
Las obras se presentan en el contexto de un moderno discurso expositivo, acompañadas de herramientas, materiales y documentos, para acercar al visitante a los procesos creativo y tecnológico: grabados y dibujos originales de la Real Fábrica, estarcidos, una plancha metálica para la estampación calcográfica, pinceles, moldes y matrices, secuencias de imágenes sobre los procesos de fabricación, etc.
La producción de la Real Fábrica (que constituye el núcleo principal de la sección Cerámica de l'Alcora), se complementa con una destacada selección de la colección de lápidas funerarias del siglo XIX y la obra de los talleres y ceramistas que surgieron después de la Guerra de 1936-1939 y han mantenido viva hasta nuestros días la identidad de la cerámica decorada a la manera de l'Alcora.
La sección de Alfarerería Popular rinde homenaje a la larga tradición local en esta actividad, que se remonta como mínimo a mediados del siglo XVI, con dos tinajas de vino de grandes dimensiones, dos cántaros y un lebrillo (todo del maestro alfarero Gabriel Redolat fallecido en 1599), tejas de las familias Montañés y Deussoles (siglo XVIII), dos grandes tinajas de aceite de 800 litros de capacidad de la alfarería de los Aicart (siglo XIX), y sobre todo el legado de la familia Nomdedéu, 7 generaciones de alfareros en activo entre principios del siglo XVIII y 2002.
También se ha recreado todo el proceso del trabajo alfarero, desde la mina hasta el horno, incluyendo las herramientas, las arcillas empleadas, la composición del esmalte y, como objeto destacado, un torno de pie de la cantarería de los Nomdedéu datado hacia mediados del siglo XIX.
Por otra parte, la sección de Cerámica Contemporánea cuenta con cerca de 100 obras expuestas y representa un amplio abanico de la cerámica de autor de las últimas 3 décadas en todo el mundo.
Las instalaciones cuentan también con dos salas de exposición temporal que permiten dinamizar la programación del Museo con exposiciones de producción propia o ajena, con el Concurso Internacional de Cerámica como muestra de referencia cada verano.
Pero el espacio más preciado del nuevo Museo de Cerámica de l'Alcora se encuentra a la planta sótano, donde se ubica el Taller Cerámico, equipado para ofrecer todo tipo de actividades tanto al público escolar como a grupos de todas las edades.
La visita a las exposiciones del museo se puede realizar de manera libre o a través de las diferentes propuestas que ofrece el departamento de didáctica, sumando a la experiencia la posibilidad de convertirse en un ceramista de diversos períodos históricos.