El Planetario de Castellón es el primer edificio de estas características que se construye en la Comunidad Valenciana y se ha constituido en uno de los ejes principales en cuanto a cultura de divulgación científica se refiere.
Está situado en el Grau, al comienzo del Paseo Marítimo que se prolonga hasta Benicàssim. Enclavado junto al Mediterráneo y destacando por su cúpula blanca de 25 m. de altura sobre el azul del mar, resulta un marco ideal para el contacto con la ciencia.
Presidiendo el acceso principal al edificio se encuentra la estatua denominada La Hembra del Mar del escultor castellonense Juan Ripollés. Rodeando al edificio hay un espacio dedicado a las exposiciones al aire libre.
En su interior, nada más acceder al vestíbulo, nos encontramos con el Péndulo de Foucault, una sala de exposiciones, una sala de conferencias y los servicios administrativos.
En la planta semisótano podemos encontrar tres salas de exposiciones y, a través de una escalera de caracol situada en el vestíbulo, accedemos a la sala del Planetario, dotada con un proyector de la marca Carl Zeiss. Controlado por ordenador, incorpora un sistema de efectos especiales con el fin de hacer lo más agradable y placentera, a la vez que interesante, la sesión a los asistentes.