Las Atarazanas constituyen el principal edificio de la ciudad de Valencia destinado en origen a la construcción y reparación de embarcaciones, a la guarda de aparejos marítimos, o armamentos que llevaban las naves y también en una determinada época, al almacenamiento de bienes muy importantes que llegaban a la ciudad por mar, como era el trigo y otras mercancías.
Situadas en el Grao, nos ofrecen la imagen de una Valencia cuyo comercio marítimo, fue sin duda, de los más significativos del Mediterráneo, durante los siglos XIV, XV y XVI, época de máximo esplendor para el desarrollo comercial y para la historia de las atarazanas.