"La Idea es la Acción". Víctor Nero .Refractor Nº 1, 14 febrero 1998
Los salones de arte son un invento del S.XIX. En un espacio concreto se realizaban exposiciones colectivas que tenían un sentido más o menos institucional. Poco después, aparecerían los salones independientes, o de los rechazados, que se posicionarían frontalmente ante estos, colgando en sus paredes precisamente a los artistas que iban a contrapelo; los más modernos, los vanguardistas, los incómodos independientes. Es este motivo, el que nos lleva a titular nuestro espacio como salón de arte. También, porque nos gusta su lema de mezclar lo culto y lo popular, lo nuevo con lo viejo.
Un Crisol es un contenedor, un sitio en el que una serie de materiales, energías, se funden para crear un material nuevo. Salón de arte Crisol pretende ser un cenáculo, un patio, una estación intermodal. En nuestro Salón confluyen distintas voluntades. Nuestra propuesta es un estudio-taller con un espacio específico en el que se desarrollarán una serie de actividades relacionadas con la cultura contemporánea: exposiciones de arte, performances y acciones, recitales de poesía, proyecciones? también se van a ofrecer sesiones de pintura y dibujo para pequeños y mayores.
Las líneas temáticas y estilísticas que asumimos tienen una relación directa con la cultura contemporánea; con su promoción y difusión. Como premisa, partimos de una independencia en nuestros criterios de selección de contenidos, tanto de instituciones como de entidades particulares. No nos rendimos a tendencias actuales, a modas o mercados artísticos. Intentaremos llevar a cabo una tarea colectiva y horizontal, que supere las convenciones de un arte basado en la obra de arte personal e intransferible, subvirtiendo su sentido aurático.
Desde el bien común intentaremos trazar un camino fructífero con quienes nos acompañen, teniendo en la expresividad benefactora, la comunicación amigable y la imaginación poderosa, nuestras armas refractoras ante las incertidumbres actuales.